Hindie Tea Culture
Claudia comienza a impartir cursos como sommelier y lanza una marca dedicada a compartir la cultura del té.
Nuestra historia
Casa Hindie es una mezcla de cultura del té, panadería artesanal, cocina y hospitalidad. Un proyecto construido entre Europa y México, entre la curiosidad de Claudia y la vocación restaurantera de Pau.
De la hoja a la mesa
La historia comenzó con la pasión de Claudia por los tés. Durante sus estudios de alimentos y bebidas en Europa descubrió la profundidad de sus orígenes, aromas y ceremonias. En 2012 comenzó impartiendo cursos como sommelier de té y, meses después, lanzó Hindie Tea Culture, la marca que con el tiempo evolucionaría a Hindie Tea.
La primera Casa Hindie abrió en Monterrey como un Tea Tasting Bar sin cocina. En Mazatlán apareció un local demasiado grande para vender solamente té. En vez de reducir la idea, ampliamos la experiencia: nació el primer Gastronomic Tea Bar de Hindie, y con él llegaron la cocina, el brunch, el café y una panadería que hoy hornea todos los días.


El recorrido
Claudia comienza a impartir cursos como sommelier y lanza una marca dedicada a compartir la cultura del té.
La primera Casa Hindie abre sin cocina: un espacio para descubrir, preparar y conversar alrededor del té.
Un local más grande de lo previsto convierte la casa de té en restaurante, brunch y laboratorio gastronómico.
Dos sucursales y una misma forma de trabajar: producto hecho aquí, hospitalidad cercana y curiosidad constante.
Quienes están detrás
Sommelier de té y origen de la curiosidad que dio vida a Hindie. Su forma de entender las hojas, los aromas y los rituales convirtió una pasión en una cultura que podía compartirse.
Nació en Barcelona y creció junto al Mediterráneo. Se formó en hostelería y restauración antes de desarrollar proyectos internacionales. Dejó la carrera corporativa para construir en México un proyecto propio junto a Claudia. Casa Hindie reúne su obsesión por la hospitalidad, los espacios, el producto y los detalles que convierten una visita en recuerdo.
Nuestra manera de hacer las cosas
Creemos en el tiempo que necesita una masa, en la precisión de una infusión y en la calidez de una mesa bien atendida. El té fue el principio; todo lo demás ha crecido alrededor de la misma idea: hacer que la gente quiera quedarse un poco más.